Compresión
Técnica manual de aplicación de presión sostenida sobre un área corporal, ejercida mediante la aproximación progresiva de estructuras anatómicas sin desplazamiento significativo de los tejidos superficiales. La compresión constituye un movimiento fundamental en Quiromasaje y terapia manual, caracterizado por el aumento gradual de la intensidad de la Presión isquémica perpendicular a la superficie corporal.
1. Compresión pura o estática. Presión mantenida sin movimiento lateral sobre un punto o región. Se ejerce mediante la palma, los dedos, el puño o el antebrazo, penetrando lentamente en profundidad hasta el tejido músculo-esquelético objetivo. Esta variante se utiliza en el tratamiento del Nudo muscular y la Contractura, permitiendo la relajación progresiva del tejido mediante la inhibición neural refleja.
2. Compresión rítmica o dinámica. Aplicación cíclica de presión con liberación parcial, manteniendo contacto permanente. Genera un efecto de bombeo que facilita la circulación local y la movilización de líquidos intersticiales, siendo especialmente efectiva en protocolos de Drenaje linfático y preparación muscular previa a Cinesioterapia.
3. Compresión con desplazamiento. Combinación de presión perpendicular con movimiento lateral sobre el tejido, integrándose así elementos del Amasamiento y Petrissage. Frecuente en el tratamiento de la Fascia y Adherencia fascial.
Desde el punto de vista fisiológico, la compresión modifica el flujo sanguíneo local mediante la oclusión mecánica reversible, reduce la Hipertonía mediante respuestas reflejas proprioceptivas, y promueve la reorganización del Tejido conectivo. Su aplicación requiere una progresión cuidadosa de la intensidad para evitar reacciones defensivas del tejido.
La compresión forma parte de protocolos terapéuticos para Cervicalgia, Lumbalgia, Tendinitis y condiciones de Miositis. Contraindicada en procesos inflamatorios agudos, Edema de origen desconocido y Isquemia tisular.
Variaciones: Compresión palmopuntal (con talón de la mano), compresión digital (con yema de dedo pulgar o índice), compresión con antebrazo, compresión alternatoria (entre dos manos de forma secuencial).
También: Compresión estática, compresión rítmica, compresión móvil.