Postura antiálgica
Actitud corporal adoptada involuntariamente por el paciente como respuesta defensiva ante el dolor, en la cual el cuerpo asume una posición que minimiza la tensión sobre la estructura dañada o irritada. Esta reacción refleja, mediada por el sistema nervioso central, busca reducir la estimulación de los Nociceptores y disminuir la actividad de las contracturas de defensa asociadas al dolor agudo o crónico.
En el contexto del masaje y la terapia manual, la identificación de posturas antiálgicas resulta clínica y terapéuticamente relevante. Durante la Anamnesis y la Palpación, el terapeuta observa cómo el paciente se posiciona en reposo, camina y se mueve: inclinaciones de la columna, rotaciones asimétricas del tronco, flexión protectora de articulaciones, o rotación interna de miembros son indicadores de dolor subyacente. Estas posturas revelan patrones compensatorios que, si se perpetúan, pueden generar Escoliosis funcional, desequilibrios musculares y adherencias fasciales secundarias.
La postura antiálgica se diferencia de la mala postura ergonómica en que es una respuesta aguda y defensiva, no un hábito adquirido. Un paciente con Cervicalgia por pinzamiento nervioso puede inclinar la cabeza hacia el lado afectado; uno con Lumbalgia aguda adopta cifosis protectora; ante una Epicondilitis, el codo permanece semiflexionado.
El terapeuta debe documentar estas posturas antes de iniciar el tratamiento, pues constituyen información diagnóstica valiosa sobre la localización e intensidad del dolor. Durante la sesión de masaje, la corrección gradual de estas posiciones mediante Movilización activa, Estiramiento controlado y técnicas de Desensibilización contribuye a normalizar los patrones neuromotores. Sin embargo, forzar la corrección postural sobre una estructura dolorida puede intensificar el dolor y reforzar la protección defensiva; por ello, el abordaje debe ser progresivo y respetuoso con el umbral de dolor del paciente.
La persistencia de una postura antiálgica más allá de la resolución del dolor agudo indica que el sistema nervioso central ha consolidado el patrón, requiriendo intervención específica en Cinesioterapia y reeducación propioceptiva para su corrección definitiva.
También: Posición antiálgica